La vuelta al cole: Salud mental en niños y adolescentes tras las fiestas

Los cambios en las rutinas, la vuelta al colegio y la reaparición de las exigencias académicas y familiares tras las fiestas pueden generar estrés, ansiedad y otros problemas psicológicos en niños y adolescentes. Si quieres conocer los principales desafíos emocionales en esta etapa y los factores de riesgo específicos para algunos colectivos, así como recomendaciones para una vuelta a la rutina más saludable ¡sigue leyendo!

Sheila Odena Galceran

1/7/20264 min read

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Problemas psicológicos comunes en niños y adolescentes tras las fiestas

Ansiedad y estrés

Después de un periodo con horarios más flexibles y menor estructura, la vuelta a la rutina puede generar ansiedad y estrés. En el caso de los adolescentes, esta respuesta emocional suele estar relacionada con la presión académica, las expectativas familiares y la autoexigencia, factores que se asocian a un aumento de la sintomatología ansiosa (Putwain et al., 2020).

Estado de ánimo bajo y sensación de desmotivación

El contraste entre el tiempo de ocio y la vuelta a las responsabilidades puede favorecer sentimientos de apatía, tristeza o falta de motivación. Estas emociones pueden intensificarse en menores que ya presentaban dificultades emocionales o que cuentan con redes de apoyo limitadas (Loades et al., 2020).

Trastornos del sueño y la alimentación

Los cambios en los horarios de sueño y comidas durante las fiestas no siempre se regulan de forma inmediata. Las alteraciones del sueño se asocian con mayor irritabilidad, dificultades de atención y peor regulación emocional en niños y adolescentes (Shochat et al., 2021). De forma similar, la reorganización de los hábitos alimentarios puede influir en el bienestar físico y psicológico.

Irritabilidad y conductas desafiantes

Durante las primeras semanas de adaptación es frecuente observar un aumento de la irritabilidad, la baja tolerancia a la frustración o las conductas desafiantes. Estas conductas suelen ser una respuesta al estrés que supone retomar normas, límites y responsabilidades tras las fiestas (Evans et al., 2018).

Factores de riesgo en menores con diversidad funcional

Los menores con diversidad funcional, especialmente aquellos con trastornos del neurodesarrollo, pueden presentar riesgos adicionales durante la vuelta a la rutina:

Necesidad de rutinas predecibles

La evidencia destaca la importancia de contar con rutinas claras y estructuradas para favorecer la regulación emocional. Los cambios bruscos en horarios y exigencias pueden generar ansiedad y desorganización emocional (Lord et al., 2020).

Sobrecarga sensorial y emocional

El entorno escolar y social puede resultar especialmente demandante tras un periodo más relajado, aumentando la probabilidad de ansiedad, irritabilidad o desregulación emocional (Green et al., 2016).

Mayor vulnerabilidad emocional

Las dificultades para anticipar cambios o comprender nuevas demandas pueden incrementar los niveles de frustración y la aparición de conductas desafiantes si no se ofrecen apoyos adecuados (Kerns et al., 2015).

Factores de riesgo en menores en entornos familiares o sociales disruptivos

Para aquellos niños y adolescentes que viven en entornos familiares o sociales vulnerables, la vuelta a la rutina puede acentuar algunos riesgos:

Conflictos familiares

El estrés asociado a la reorganización del día a día puede reactivar conflictos familiares, afectando a la seguridad emocional de los menores (Harold y Sellers, 2018).

Violencia o experiencias adversas

La exposición a experiencias adversas en la infancia se asocia con un mayor riesgo de ansiedad, depresión y dificultades emocionales, especialmente durante periodos de transición como la vuelta a la rutina (Hughes et al., 2017).

Aislamiento social

La falta de apoyo familiar o comunitario puede intensificar la sensación de soledad y dificultar el ajuste emocional en niños y adolescentes (Loades et al., 2020).

Estrategias de apoyo psicológico para la vuelta a la rutina

Para mitigar los riesgos que hemos comentado, existen algunas estrategias de apoyo que cuidadores y familias pueden implementar:

  • Restablecer rutinas de forma gradual y predecible, ajustando poco a poco horarios de sueño, estudio y ocio (Lord et al., 2020).

  • Fomentar la expresión emocional, creando espacios donde niños y adolescentes puedan hablar sobre cómo se sienten ante la vuelta al colegio y a las obligaciones.

  • Preparación y anticipación, especialmente en menores con diversidad funcional, utilizando agendas visuales o explicaciones claras de los cambios (Kerns et al., 2015).

  • Redes de apoyo y recursos profesionales, recurriendo a profesionales de la salud mental cuando el malestar emocional se mantiene en el tiempo (Hughes et al., 2017).

Conclusión

La vuelta a la rutina tras las fiestas puede ser un periodo especialmente sensible para la salud mental de niños y adolescentes. Conocer los problemas psicológicos más comunes y los factores de riesgo específicos permite aplicar estrategias preventivas y de acompañamiento emocional. Favorecer una transición progresiva, predecible y acompañada puede marcar una gran diferencia en su bienestar emocional al inicio del año.

Referencias

Evans, G. W., Li, D. y Whipple, S. S. (2018). Cumulative risk and child development: A review of recent evidence. Current Directions in Psychological Science, 27(3), 173–178. https://doi.org/10.1177/0963721417747052

Green, S. A., Hernandez, L., Bookheimer, S. Y. y Dapretto, M. (2016). Reduced modulation of thalamocortical connectivity during sensory overload in youth with autism spectrum disorders. American Journal of Psychiatry, 173(2), 159–168. https://doi.org/10.1176/appi.ajp.2015.15010025

Harold, G. T. y Sellers, R. (2018). Annual research review: Interparental conflict and youth psychopathology. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 59(4), 374–402. https://doi.org/10.1111/jcpp.12893

Hughes, K., Bellis, M. A., Hardcastle, K. A., et al. (2017). The effect of multiple adverse childhood experiences on health: A systematic review and meta-analysis. The Lancet Public Health, 2(8), e356–e366. https://doi.org/10.1016/S2468-2667(17)30118-4

Kerns, C. M., et al. (2015). Anxiety disorders in autism spectrum disorder: A meta-analysis. Journal of Autism and Developmental Disorders, 45(11), 3667–3681. https://doi.org/10.1007/s10803-015-2448-7

Loades, M. E., et al. (2020). Rapid systematic review: The impact of social isolation on mental health of children and adolescents. Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry, 59(11), 1218–1239. https://doi.org/10.1016/j.jaac.2020.05.009

Lord, C., Brugha, T. S., Charman, T., et al. (2020). Autism spectrum disorder. Nature Reviews Disease Primers, 6(1), 5. https://doi.org/10.1038/s41572-019-0138-4

Putwain, D. W., Wood, P. y Pekrun, R. (2020). Achievement emotions and academic achievement. Educational Psychology Review, 32, 1–31. https://doi.org/10.1007/s10648-019-09498-4

Shochat, T., Tavor, O., Tibi, S. y Haimov, I. (2021). Sleep quality, emotion regulation, and behavior in children and adolescents. Nature and Science of Sleep, 13, 1087–1101. https://doi.org/10.2147/NSS.S313910

Sheila Odena Galcerán

Neuropsicóloga Forense (Nº de Colegiada 30681) y Mediadora.